Para que la diversión sea aún mayor, el GLK está equipado de serie con el tren de rodaje AGILITY CONTROL con sistema de amortiguación selectivo, que se encarga de adaptar automáticamente el reglaje del tren de rodaje a las necesidades del momento y al estado de la calzada.
En combinación con la dirección y el cambio AGILITY CONTROL, todos óptimamente coordinados entre sí, el GLK se convierte en un auténtico multitalento, que se mueve con igual soltura por ciudad que en terrenos sin pavimentar.
Los conductores con ambiciones deportivas pueden elegir entre el paquete deportivo exterior y el paquete deportivo exterior AMG, ambos opcionales y con tren de rodaje deportivo incluido, que rebaja la altura del GLK en 20 milímetros y permite trazar curvas con mayor dinamismo.