El GLK reúne dos caracteres en un concepto de vehículo tan llamativo como innovador: una forma insólita y el contenido superior de costumbre. En el aspecto de la suavidad de marcha convence por una combinación perfectamente equilibrada de agilidad y confort. ¿El resultado? El GLK le lleva a su destino aunque se acaben las carreteras; gracias a la innovadora tecnología de Mercedes-Benz.